Muchos hijos, un mono y un castillo, un documental imperdible

267
Muchos hijos, un mono y un castillo, un documental imperdible
4 (80%) 1 vote

Gustavo Salmerón (Madrid, 1970) comenzó en 2003 a trabajar en una obra audiovisual sobre la vida de su madre, Julia. El resultado es Muchos hijos, un mono y un castillo, estrenado el pasado julio y que aún está en cartelera. La cinta -de 90 minutos de duración- tiene siete candidaturas de cara a los inminentes Goya, entre las cuales están mejor dirección novel y mejor documental.

Soy devota de este género, y ninguno me había hecho reír tanto, emocionarme y asombrarme. El humor, la naturalidad, la frescura y la espontaneidad de Julia, convertida en narradora y protagonista autoconsciente de su propia vida, son las claves de esta pieza que constituye una de las mejores obras del cine español de los últimos años, y que me hizo preguntarme: «Si tuvieras una lámpara maravillosa, ¿qué tres deseos pedirías?» 

El título no podía ser más honesto y apropiado: uno de los sueños de Julia era ser madre, lo que cumplió con creces al criar cinco hijos. También se materializó el siguiente, tener un mono, cuando el pequeño Óscar llegó a sus vidas. Y el tercero, que parecía inalcanzable: vivir en un castillo, como nobles de otro siglo -gracias a una herencia, pudieron adquirir un ostentoso castillo que, por supuesto, pasaron a habitar-. Mantener un palacio no es algo baladí y la crisis económica que empezó a afectar a España hace una década también cambió la vida de los Salmerón. Hasta ahí podemos leer.

Por momentos nos preguntamos cuánto de personaje hay en Julita y cuánto de persona, pero aceptamos de buen grado su extravagante verosimilitud. Asistimos a su presencia surrealista y a esa mirada entrañable, casi filosófica, de la vida. A medida que desgrana en retrospectiva su vida compartida -todas esas vicisitudes de una familia numerosa media, los buenos y los malos momentos-, llena de ocurrencias y anécdotas, nos contagia de un optimismo un poco empañado por la vejez y de una ternura melancólica de modo que, cuando llega el el fundido a negro, seguimos perplejos por la fuerza de este torbellino humano, a la vez tan pacífico y sencillo.

Aquí se puede ver la entrevista a Gustavo y Julia en el programa LateMotiv. Un documental con una nota altísima que recomendamos absolutamente y por el que no podemos dejar de felicitar al director.

¿Tienes algo que comentar sobre este post?