El día de mañana: crítica, personajes y tráiler

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El día de mañana: crítica, personajes y tráiler
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Si te gustó “El día de mañana”, l aclamada novela de Ignacio Martínez Pisón, estás de enhorabuena porque Movistar+ acaba de estrenar la (mini)serie homónima basada en dicho libro, y de la que ahora habla todo el mundo (y seguirá hablando el resto del verano). Seis capítulos de casi una hora de duración cada uno, y con un reparto que no puede ser más acertado: los protagonistas, Oriol Pla (Justo Gil) y Aura Garrido (Carme Tomé) se verán involucrados en una historia de tintes románticos y trágicos con un desenlace que nos hace desear que este estreno no sea autoconcluyente y sus creadores le den una vuelta de tuerca ofreciéndonos una segunda temporada, tal como Hulu hizo con “El cuento de la criada”.

Tráiler de la serie

 

Sinopsis de ‘El cuento de la criada’

La historia transcurre en la Barcelona de finales de los 60 y principios de los 70. Al régimen le quedan pocos años, pero la tensión social y la represión siguen en las calles y las comisarías. Justo Gil llega a la pequeña gran ciudad desde un pueblo aragonés con la intención de establecerse y, con sus propios medios, salvar a su madre, que desde hace un tiempo se ha quedado impedida.

La evolución de Justo es vertiginosa. Alguien descubre en él un talento natural para captar clientes y empieza, desde cero, a progresar por su cuenta hasta convertirse en un autodidacta de los secretos empresariales. Con todo el dinero que empieza a amasar parece posible poner a su madre en manos de los mejores médicos del momento, pero estos no le dan esperanzas. Sin embargo, está decidido a buscar cualesquiera remedios alternativos para devolverle la movilidad y el habla.

Una decisión equivocada le llevará a colocar a Carme y su familia al borde de la ruina, y, aunque se retomará, la bonita historia de amor que estaba empezando entre ellos dos se quiebra inevitablemente. Más decisiones equivocadas, e involucrarse en más riesgos, le conducen a perder su trabajo, y Justo pasará de ser un comercial de medio pelo a acabar trabajando para la Brigada Social, es decir, la policía secreta franquista, como confidente (de hecho, este proyecto iba a titularse “El confidente”). Para sobrevivir deberá chantajear, manipular, amenazar y exponerse. Pero, por encima de todo, en su cabeza siempre permanecerá Carme, la primera chica que conoció al llegar a Barcelona.

Balance de la primera temporada

En líneas generales “El día de mañana” ha sido una gran sorpresa de la mano del director Mariano Barroso, actual presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, que comparte libreto con Alejandro Fernández; aunque con sus más y sus menos. Los mejores papeles se los llevan Karra Elejalde, en el papel del comisario Landa, y la ya mencionada Aura Garrido, que ya nos conquistó con “El ministerio del tiempo”. Por otro lado, los mejores (y más entrañables) personajes son Hilario; el tío de Carme; y Noel, el joven amigo de Justo. Aparecen también, bastante bien por cierto, Jesús Carroza como Mateo Moreno y Pere Ponce como Emili. Oriol Pla, a pesar de ser el protagonista, no termina de brillar, aunque a medida que su lazo narrativo avanza nos lo vamos creyendo más.

A nivel de producción nos deleitamos con la recreación de una capital que se industrializa muy poco a poco. El ambiente es tan cuidado hasta el último detalle (vehículos, vestimentas, periódicos) que debería recomendarse a los que empiezan a estudiar la Historia reciente de España, un país que en sus últimos años de dictadura todavía se resentía de las heridas de la guerra civil.

En ese sentido, el compromiso político está muy a flor de piel durante la narración: es imposible no imaginarnos a nuestros personajes como estrategas, como jugadores de uno u otro bando, casi siempre con el peligro acechando a sus espaldas. No en vano, uno de los camaradas de Justo confiesa en algún momento que es duro no tener a nadie con quién hablar.

El hilo conductor de los seis capítulos es el magnetofón (sí, antes se llamaba así) frente al cual se sientan todos aquellos que conocieron a Justo Gil y que ahora tratan de describir cómo, o quién, era: mentiroso, canalla, romántico, divertido, trepa… Parece que, como dice uno de los entrevistados, cada persona con la que se cruza parece tener un retrato muy distinto de él. Quizá fuera un misterio para todos.

Es particularmente reseñable el modo en que Barroso recrea esa ciudad floreciente a la que empiezan a llegar los éxodos rurales, el asentamiento obrero y la lucha de clases, los orígenes humildes. Todo el secretismo y la represión en la que se vivía quedan especialmente documentados con la clandestinidad y el metaestreno de la obra de teatro “Historia de una escalera” de Antonio Buero Vallejo, cuya representación es intervenida por las autoridades en el guion, como sucedió en la realidad con la censura franquista.

Así, vemos a una Carme Román que sueña con ser actriz mientras vive una vida mediana auspiciada en casa de sus tíos y con un trabajo digno en la empresa familiar. Los protagonistas intentan huir de sus propias circunstancias mientras sueñan con ese día de mañana, en el que los sueños no están amenazados por un horizonte convulso y sus vidas no corren peligro.

Mención aparte para el trabajo fotográfico y la música, que consiguen transportarnos al corazón mismo de la Barcelona tardofranquista, y a las imágenes de archivo que contextualizan la acción.

Conclusión

En definitiva, muy buen desembarco en Movistar+, con conciencia histórica y poniéndole calidad a la narrativa con denominación de origen.

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